Sostenibilidad
Las empresas del sector lácteo se esfuerzan por ser cada vez más competitivas y satisfacer la creciente demanda de productos con menor impacto medioambiental participando en sistemas productivos más sostenibles y adaptables.

Ciclo de vida de la leche
Si te han hecho creer que las vacas contaminan más que los coches, te aportamos más información para que no te confundan. Recuerda que las vacas, como los seres humanos y el resto de los mamíferos que producen leche, emiten dióxido de carbono (CO₂) durante el proceso digestivo. Pero las vacas y los animales de producción viven en medio de la naturaleza, rodeados de árboles, plantas y tierra que, por el contrario, contribuyen a limpiar la atmósfera. Por eso, identificar cada uno de los factores que intervienen durante la fase productiva de la leche y los lácteos resulta imprescindible para minimizar los efectos negativos en el medioambiente.
Huella de carbono
La huella de carbono es una medida de la emisión de CO2 a la atmósfera procedente de la combustión de carburantes fósiles, como el gasóleo o la gasolina, y también de los procesos industriales. La acumulación de CO2 en la atmósfera retiene una parte de la energía solar y contribuye notablemente al calentamiento del planeta. Pero también se debe tener en cuenta que este CO2 en la atmósfera es necesario para poder sostener el crecimiento de los vegetales, que lo convierten en masa vegetal por medio de la energía solar.


Huella de carbono
La huella de carbono es una medida de la emisión de CO2 a la atmósfera procedente de la combustión de carburantes fósiles, como el gasóleo o la gasolina, y también de los procesos industriales. La acumulación de CO2 en la atmósfera retiene una parte de la energía solar y contribuye notablemente al calentamiento del planeta. Pero también se debe tener en cuenta que este CO2 en la atmósfera es necesario para poder sostener el crecimiento de los vegetales, que lo convierten en masa vegetal por medio de la energía solar.

Emisión de gases de origen animal
Si bien es cierto que todos los animales, incluidos los humanos, emitimos CO2 al respirar, a diferencia del que emiten los motores de los vehículos y los aviones, este proviene de la combustión de los nutrientes que ingerimos. Del mismo modo, los mamíferos y otros animales también emitimos gas metano (CH4) a través del recto con las flatulencias, un gas que contribuye mucho más que el CO2 a retener energía solar en la atmósfera y que, por tanto, tiene un impacto mucho mayor sobre el calentamiento del planeta. No obstante, el CH4 se va oxidando con el paso del tiempo hasta convertirse en CO2, que puede ser utilizado de nuevo por los vegetales. Pero no solo los animales son emisores de CH4, también lo son los cultivos de arroz, las marismas y las depuradoras de nuestras ciudades, donde se encuentran las bacterias responsables de su emisión.
¿Las vacas son las culpables
del calentamiento global?
En realidad, las vacas o los rumiantes no contribuyen a aumentar el CO2 en la atmósfera, sino que forman parte de un ciclo. El ciclo comienza con el vegetal o forraje que captura CO2 de la atmósfera y lo convierte en nutrientes. Los animales consumen el forraje, y una parte del carbono se convierte en leche, otra en carne y una pequeña parte devuelve al medioambiente en forma de CO2. Otra parte, aún más pequeña, vuelve en forma de CH4; este metano contribuye al calentamiento global durante un período de hasta diez años, cuando se convierte en CO2 y vuelve a poder ser utilizado por las plantas, que alimentarán nuevamente a las vacas y a otros animales herbívoros.


¿Las vacas son las culpables
del calentamiento global?
En realidad, las vacas o los rumiantes no contribuyen a aumentar el CO2 en la atmósfera, sino que forman parte de un ciclo. El ciclo comienza con el vegetal o forraje que captura CO2 de la atmósfera y lo convierte en nutrientes. Los animales consumen el forraje, y una parte del carbono se convierte en leche, otra en carne y una pequeña parte devuelve al medioambiente en forma de CO2. Otra parte, aún más pequeña, vuelve en forma de CH4; este metano contribuye al calentamiento global durante un período de hasta diez años, cuando se convierte en CO2 y vuelve a poder ser utilizado por las plantas, que alimentarán nuevamente a las vacas y a otros animales herbívoros.

¿Cómo contribuye el sector
a minimizar sus efectos?
Aunque debemos recordar que el CH4 que emiten las vacas y los rumiantes desaparecería por sí solo en un plazo de diez años como parte de su ciclo de vida, el sector dedica grandes esfuerzos e inversiones a reducir los efectos negativos del calentamiento global.
Si formas parte de una explotación ganadera…
Desperdicio
Cada catalán tira a la basura unos 34 kg de alimentos al año que podrían haberse consumido. A la vista de estas cifras, hay mucho que hacer contra el desperdicio alimentario. Te damos algunas ideas y consejos que pueden contribuir a luchar contra este desperdicio.

Comprueba si todavía te quedan leche y lácteos en la nevera antes de comprar más.
Revisa las fechas de caducidad y/o consumo preferente.
Recuerda que tanto la leche como los lácteos se pueden congelar si no vas a consumirlos pronto.
Aprovecha la leche cercana a la fecha de caducidad para preparar batidos, pasteles, magdalenas, flanes y pudines, o ralla el queso para preparar risottos, cremas o platos gratinados.
Iniciativas
Si has puesto en marcha alguna iniciativa de sostenibilidad en tu empresa que contribuya a la reducción del impacto medioambiental del sector, te animamos a compartirla con nosotros. Próximamente activaremos un apartado con todas las iniciativas que recibamos.

